La Joya de Atacama: La Lagunas Altiplánicas

Cuando escuchamos o leemos la palabra “desierto”, nos imaginamos un lugar apenas habitado por una que otra especie animal y vegetal, con mucho calor y una muy limitada cantidad de agua. Pero decir Desierto de Atacama es imaginarse un paraje sorprendente a varios tonos, que además arropa dos majestuosas lagunas que hoy conocerás.

¿Dos lagunas que alguna vez fueron una?

Se trata de las lagunas Miscanti y Miñiques, dos extensiones de agua oscura que parece una especie de regalo entre tanta tierra árida. Cada una abarca 13,4 km² y 1,5 km², respectivamente.

Las Lagunas Altiplánicas se encuentran en la Reserva Nacional Los Flamencos, en una de las siete zonas que conforman este patrimonio natural de Chile, justo a 100 kilómetros del sureste de San Pedro de Atacama.

Detrás del misterio que rodea estas lagunas surge la pregunta sobre cómo se formaron, siendo que se encuentran en un desierto. Estas aguas, que se ubican a 4.220 metros de altitud, no se surten de la lluvia que demás está decir es bastante nula en Atacama. El vital líquido de las lagunas emerge del subsuelo.

Algunas leyendas reseñan que Miscanti y Miñiques fue alguna vez una sola laguna, que fue separada a consecuencia de la erupción del volcán Miñiques.

Los volcanes de Atacama

Así como las lagunas las catalogamos como “joyas”, los volcanes de Atacama pudieran ser fácilmente las coronas que llevan esas joyas.

Son tres los principales volcanes de los 12 existentes en toda la zona. Láscar, Licancabur y Sairecabur, son los nombres que reciben estos volcanes que visitantes del desierto de Atacama no pueden dejar de observar.

En el volcán Láscar siempre se observa una especie de humo, incluso desde el asentamiento de San Pedro, lo que nos hace imaginar la continua actividad allí dentro o el tamaño de su cráter central.

El Licancabur es imposible de no ver, pues, es uno de los más grandes (6000 metros de alto) y tiene una hermosa forma triangular.

Por último, el volcán Sairecabur es el más accesible de los tres porque puede llegar a un buen punto en vehículo todoterreno antes de tener que caminar a su ascenso.

Existen muchos grupos que ofrecen a casi todo público el ascenso a estos volcanes, pero solo los más preparados físicamente se atreven a ascender.

El Salar de Atacama: otra atracción digna de visitar

Muy cerca de las Lagunas Altiplánicas está El Salar de Atacama. Este salar destaca, además de su belleza, por otros hitos importantes: es el más extenso de Chile(100×80 km) y representa la cuarta parte de las reservas de litio en todo el planeta.

Desde cualquier punto se puede ver el imponente Volcán Licancabur, y ya sobre el salar verás el cielo más de cerca, pues, el reflejo de las nubes es de ensueño.

Un lugar especial para amantes de la fauna

De Atacama no solo podrán disfrutar los que se deleitan con un bello paisaje, sino también los amantes de la fauna silvestre, más específicamente de las aves. En este lugar se puede observar aves como el caitó,la tagua cornuda, el pato juarjual, la guallata y el flamenco chileno, mismas que adornan cada fotografía de los cientos de turistas que al año deciden pasar un día especial en Atacama.

Los pueblos de Socaire y Toconao

Atacama no solo es desierto y vocanes, también hay pueblitos que por su vistosidad y abundancia cultural merecen ser visitados.

Socaire es un pueblo con aire colonial que alberga a descendientes de comunidades originarias. La artesanía que realizan algunos habitantes es digna de exportación y representa un lindo recuerdo para visitantes. Una de las particularidades de este pueblo es que las casas no tienen ventanas.

Toconao por su parte es muy popular porque la mayoría de sus edificaciones son de color blanco, de allí que sea conocido como “el pueblo blanco”. Este pueblo guarda mucha riqueza cultural que data desde el siglo XVIII y que nos enseña que las tradiciones y costumbres sí se pueden preservar.

En definitiva, El Desierto de Atacama y sus alrededores es un lugar hermoso que debemos visitar al menos una vez en la vida.

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